Efectos especiales
jueves, 3 de julio de 2014
Televisores Smart
A veces me gustaría ser un comprador compulsivo, pero más bien soy un agarrado compulsivo, tengo que sincerarme. Pues si puede evitar comprarme algo, entonces lo hago. La gente me dice que soy tacaño, pero lo que no entienden es que es una cuestión de gustos. Hay gente a la que le gusta comprar cosas y hay personas a las que no les gusta. Pues bien, yo soy de los segundos. Pero como hay gente prejuiciosa me dicen que soy tacaño. Pues bien, para nada, no tengo gusto por el gasto. Son dos cosas diferentes, es más bien un problema de conceptualización. Es tal así que debe comprenderse cuál es la problemática del asunto. Y no quiero ponerlo como un debate académico, es simplemente una cuestión de gustos. Eso sí, en lo que tengo que gastar, gasto. Por ejemplo que el otro día me compré unos televisores 3D Smart y eso sí tengo que decir que valió la pena. Pero de vez en cuando me doy unos gustos, bah, eso que la gente llama gusto. Porque a comprarse cosas se lo llama gusto, pero a guardar la plata no. Y mi gusto es guardarla, es lo que hago la mayoría del tiempo. Y no es que tampoco guardo tanto, pero entonces me doy mi gusto. Bueno y las teles me permiten ver el mundial en alta definición y cómo cambia la cosa. Porque en el living por ejemplo tengo una televisión de tubo de rayos catódicos y ya parece una cosa vieja. Sí, digo que el HD cambia todo. Puede uno ver cualquier cosa en HD que resulta placentero. Ya es el disfrute de la propia imagen. No sé, como esas películas sin contenido pero llenas de efectos especiales. Eso que uno ve por los efectos especiales. Aunque ahora hay que decir que el reto ya es ver una película que no tenga efectos especiales.
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